Sin duda alguna el mayor boom comercial y diverso del merengue moderno en la República Dominicana transcurrió durante la década de 1980, un periodo en que florecieron orquestas, vocalistas, autores, arreglistas y productores, coincidiendo con la expansión del ámbito radial y las ofertas de centros de diversión y espacios bailables.
La otrora supremacía y rivalidad que sostenían lideres como Johnny Ventura, Félix del Rosario, Wilfrido Vargas, el conjunto Quisqueya y Los Hijos del Rey, debió compartir el pastel con la emergente generación que llegó con la citada década. Esto significó una amplia demanda de material creativo que sustentara los repertorios de todo el conglomerado de intérpretes.
En esa labor, los autores nacionales debieron rivalizar con la avalancha de temas que habrían de ser incorporados al merengue mediante atractivas adaptaciones –también calificadas en su momento con el despectivo nombre de fusilamientos–. Para tal labor fueron llevadas al ámbito del merengue, composiciones provenientes de países como Colombia, México, Venezuela, Puerto Rico, Panamá, España y Estados Unidos, entre otros.
Las canteras colombianas, mexicanas y españolas, en el aspecto cuantitativo para el merengue, son tan amplias que de por sí merecen sendos artículos individuales, pues fueron muchos los éxitos adaptados y es muy posible que la mayoría de ellos sean de procedencia desconocida para muchos lectores que, al enfrentarse al listado de los merengues dominicanos, esenciales de la década de los ochenta, puedan cuestionar algunas ausencias y la idoneidad de tal selección, ignorando que grandes éxitos de Alex Buenos, Fernandito Villalona, New York Band, Jossie Esteban, Jochy Hernández, Rasputín, Jerry Vargas, Jerry Legrand, Carlos David y Wilfrido Vargas, por citar algunos, no corresponden a obras de autores dominicanos, principal requisito para que estos sean considerados de los 100 Merengues esenciales de los 80.

Por ejemplo, en cuanto a Juan Gabriel (1950-2016), de cuyo genio surgieron canciones como Lo pasado, pasado(para José José), De mi enamórate (para Daniela Romo, o Mañana, mañana (para Cristian Castro) y varios grandes éxitos de Roció Durcal, pudiéramos considerarlo como el mejicano más abordado por los intérpretes de merengue.
Entre las versiones merengueras destacan Alex Bueno con Querida; Jerry Vargas con Bésame y Tus ojos mejicanos lindos. Además, Jochy Hernández con Es mejor decir adiós; Dioni Fernández, con Si quieres en voz de Alex Sosa; Los Kenton con Te lo pido por favor en voz de Gaby Arias; mientras que Johnny Reyes con Peter Cruz se ocuparon de Yo no sé que me paso, y Jossie Esteban de Solo sé que fue en marzo, por citar algunos en la década de 1980.
Si miramos hacia España, notaremos que otros éxitos ampliamente versionados fueron los interpretados por Chiquetete –Antonio José Cortés Pantoja (1948-2018)– nativo de n Algeciras, Cadiz, España, quien impactó la radio dominicana con un cancionero que fue ampliamente llevado al merengue, iniciando con Gitano soy, de 1983, original de Ignacio Román, adaptado por Fernando Villalona como Dominicano soy.

Con su álbum Ser amante también de 1983, Chiquetete caló más profundo con los temas Secretos y Cometa blanca, adaptados a merengues para Peter Cruz, mientras que de Volveré se ocupó Wilfrido Vargas recurriendo a la voz de Rubby Pérez; al tiempo que, por su lado, Monchy y Orquesta Capricho versionaron Recuerda. Estos cuatro temas también son del malagueño Ignacio Román; al tiempo que Sandy Reyes –ya independiente con su orquesta desde 1984– escogió Enamorar (de Paco Cepero).
Igualmente, la fuente de Chiquetete siguió fructífera para 1984 con su álbum Eres mía, del cual para el vocalista Carlos David se adoptaron los cortes Esa cobardía (de Francisco Martínez Moncada y Paco Cepero), y Que no me quiere (de Cepero); mientras que Los Kenton, con voz de Johnny Reyes, se ocuparon de Ella y el (de Román y Cepero).
Con su álbum titulado Bohemio en el amor, de 1986, Chiquetete siguió alimentando el repertorio merenguero de varios artistas dominicanos, ya que Sandy Reyes volvió a recurrir a su repertorio con Te voy a ensenar (de P. Cepero), mientras que Rubby Pérez –ya separado de Wilfrido y con Sonny Ovalles como director y arreglista– grabó una versión en merengue de Cuando estes con él (de F.M. Moncada y Cepero), además de Cobarde, cobarde, (de Román y Cepero).
Posdata: Los temas de Chiquetete también salpicaron el repertorio salsero de figuras como Paquito Guzmán con Ser amante y de Andy Montañez con Casi te envidio, Cobarde, cobarde y “Te voy a enseñar.





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