Probablemente ningún presidente dominicano se haya visto envuelto en crisis como las que han afectado las dos gestiones del presidente Luis Abinader, aunque su segundo mandato no haya terminado. Gobiernos como el de Rafael Leónidas Trujillo se vio afectado por el famoso ciclón San Zenón, Balaguer en 1966 con el huracán Inés que muchos no recuerdan marcaron los inicios de esas administraciones originando crisis en sus primeros momentos.
Luego vimos la poblada que sacudió la gestión de Salvador Jorge blanco creando una situación muy particular a ese gobierno de tipo social y económico de mucha gravedad.
Luego en 1991 durante el mandato de los diez años del doctor Joaquín Balaguer también se creó otra situación con la Primera Guerra del Golfo denominada así, pero fue contra Irak. Hipólito Mejía también fue víctima de una situación de crisis cuando la Segunda Guerra del Golfo, hablamos del año 2023.
Todos estos acontecimientos unos criollos otros mundiales de alguna manera mermaron las arcas de esas administraciones ya que tuvieron que destinar dinero predeterminado para unas cosas, llevarlos a la reconstrucción o inversión para revitalizar la economía en cada uno de esos momentos. Han pasado los años y diferentes gestiones presidenciales cada una con sus particularidades y crisis internas también externas, cada cual supo sortear la marea para mantener el país a flote aún en medio de críticas positivas o negativas de la oposición de entonces.
Le ha tocado al presidente Luis Abinader lidiar con al menos tres situaciones que también han afectado la parte económica pero que a la vez le han ayudado a sobrevivir en medio de la tormenta. Tenemos que en el 2020 Abinader asume azotado el mundo por la pandemia del Covid 19 que, aunque inició unos meses antes fue iniciando esa gestión presidencial que se desató el cierre del mundo.
En medio de esa situación y con la economía mundial paralizada el recién electo presidente trató de gestionar la llegada de vacunas escasas para entonces, aunque hubo algún dinero perdido por pagos adelantados a multinacionales medicinales. El país y el gobierno lograron sobrevivir a esa gran catástrofe de salud humana que dejó al menos cinco millones de personas fallecidas y cuyas secuelas se sienten todavía.
Luego viene la guerra de Rusia contra Ucrania que todavía se mantiene, marcando una crisis alimentaria ya superada, también una crisis de suministros de petróleos que, aunque parece solventada, ahora con la guerra en medio oriente todo vuelve ponerse color de hormiga. Es decir que a Luis Abinader cuya tercera crisis mundial económica la acaba de iniciar le toca de nuevo marcar las pautas como gobierno y llevar al país por buen camino hasta que las cosas tomen un mejor rumbo.
Ese será el legado que dejará el actual jefe de Estado, ya que no buscará una nueva reelección ni pretender postularse de nuevo como dice la Constitución. Con el tiempo se podrá valor lo positivo o negativo de las gestiones de Luis Abinader en medio de tres crisis económicas mundiales que han marcado su paso por la jefatura del gobierno.





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