Todo parece fluir con naturalidad mientras eres el grifo abierto. Mientras das, mientras estás disponible, mientras no pones condiciones ni preguntas demasiado. En ese estado, la relación —sea laboral, afectiva o colaborativa— suele percibirse como fácil, armónica, casi perfecta. No…
Nos enseñaron a pensar el futuro como una meta externa: un buen trabajo, estabilidad económica, reconocimiento, una vida «resuelta». Pero pocas veces se nos habló…