24/08/2026
Opinión

Gobernar aburrido

Una oposición estructurada, inteligente, táctica y oportuna –combinada con una ciudadanía empoderada, ética y cumplidora de las leyes– constituyen el mejor mecanismo de control que pueden tener el Estado y quienes nos gobiernan como nación.

En ese aspecto, la República Dominicana sufre una grave y lamentable crisis, que viene a ser uno de los peores vacíos y de los grandes riesgos para que la corrupción y el estilo medalaganario en la gestión pública se impongan.

La oposición –atiborrada de intereses y apetencias personales- está descarrilada hace mucho tiempo, hasta el punto que algunos de sus “notables” se refugian en la nómina del Gobierno, golosean contratos y sueñan con “carguitos” públicos.

Hay quienes no han resistido estar abajo más tiempo y decidieron hacer un “crossover” –con indelicadezas incluidas- del rol opositor al papel de aliados, generando un costo extremadamente alto para los contribuyentes.

Otros que son dirigentes políticos y a su vez empresarios, actúan con “comedimiento” , tratan con manos de seda los temas álgidos y buscan la forma de escabullirse como portavoces, para no afectar concesiones y, probablemente, los flujos de crédito de sus proyectos.

Si a esto sumamos una dirigencia empresarial que parece estar en “Belén con los pastores” –diferente a aquellos clásicos empresarios del pasado que si bien defendían sus intereses, se involucraban en los temas institucionales bajo la premisa de que un país organizado hace viables y sostenibles los negocios.

Parecería que ciertos segmentos del mundo privado y de la oposición política han descubierto un vellocino de oro en el desorden, por lo cual el silencio, la complicidad, la tolerancia son factores inherentes a la rentabilidad que están obteniendo.

Algunas golondrinas opositoras –que se notan muy activas- no hacen verano porque tienen problemas de enfoque, de profundidad, son banales, populistas y episódicas.

La Marcha Verde, que fue un halo de esperanza como elemento de presión para el cambio, se diluye y se convierte en nido de agendas diversas, inconexas, con verdades, mentiras, historias urbanas y frustraciones.

Debe ser extremadamente aburrido gobernar sin oposición. Eso hasta mata la imaginación y las ganas de trabajar.

Artículo escrito por Víctor Bautista

Máster en Dirección de Comunicación OBS/Universidad de Barcelona. Proyect manager del plan de comunicación de crisis de la Asociación de Bancos de la RD a raíz de la caída de tres bancos en 2003. Director de comunicación de la ABA. Editor económico, jefe de redacción, director de medios impresos, de TV e internet. Diplomado en economía por Empírica y Universidad Católica Santo Domingo. Productor del segmento Contante & Sonante (economía y finanzas) en el programa Cuentas Claras.

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