¿Cuál es el valor de una vida humana? Es una pregunta que nos hacemos a diario tomando en cuenta las pocas cosas por las que se termina con la existencia en la tierra de una persona. Esto sin contar con los fallecidos por conflictos militares o de otro tipo de violencias de las que genera el hombre a cada momento.
Nos hacemos la pregunta porque sabemos además que la vida de un animal irracional no tiene ningún valor para el comportamiento humano a pesar de las leyes que elaboradas para proteger algunos tipos de estos.
Este comentario viene a colación por lo que acaba de pasar con un crucero tan sólo ocupado por 133 personas pasajeros que junto a la tripulación y demás ocupantes que anda por Suramérica en el que se descubrió Hantavirus, una enfermedad viral provocada por los ratones.
Qué pasó que luego de haber muerto al menos dos cruceristas en medio de la mar, la capitanía del barco trató de aparcar en algunos puertos y todos dijeron que no. Es decir que de ahí en adelante ante el miedo a la propagación de la enfermedad y aun diciendo la Organización Mundial de la Salud que no era una epidemia nadie quería el barco.
Preferían todos los países negantes que muriera la gente por no establecer un protocolo y recibir dicho crucero para poder resolver el problema. Finalmente, España, en Islas Canarias recibió la embarcación establecimiento un protocolo que desalojó a sanos y enfermo recibiendo el problema ya que casi todos los integrantes de la embarcación incluyendo los viajeros son europeos.
Recuerden que cuando se descubrió la pandemia de Covid 19 nadie quería recibir los cruceros en alta mar en ese momento. Murieron muchísimas personas entre ellos dominicanos que andan en cruceros, fueron infectados y sin saber lo que tenía pues fallecieron.
En ese momento la humanidad entró en crisis, el temor a morir era intermitente de tal manera que muchos fallecieron sin saber que tenían y sin recibir el tratamiento adecuado en ese momento a la temible enfermedad.En China, República Popular, de régimen dictatorial encarcelaron a los que denunciaron que el virus se originó allí.
Prefirieron que murieran todos los ciudadanos posibles, pero nunca admitieron nada, cerraron el país a cal y canto, escondiéndose sus gobernantes dejando a la deriva a los ciudadanos comunes y corrientes.
Entonces a la hora de buscar salida a los cruceros varados sólo algunos países como Cuba más bien por necesidad económica que por razón humanitaria recibieron algunos barcos cobrándoles un millón de dólares a las compañías propietarias.
Los demás países ricos y poderosos no hicieron nada al respecto prefirieron que sus ciudadanos en alta mar murieran dando poco valor a la vida humana tal y como pasó ahora con el crucero del Hantavirus. Este es un mensaje del que se debe aprender, tengo un amigo que siempre me dice que la salvación es individual no colectiva, aunque de los éxitos disfrutemos en grupo.
Esa es la vida, por ahí andamos por eso nunca terminarán las guerras, las dictaduras, ni nada que tenga que ver con la verdadera lucha colectiva por el bien de todos, Ese es el valor que se le da a la vida humana. Ninguno.





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