23/07/2026
Política

El PLD baraja sus figuras de alto perfil para las candidaturas de importancia territorial

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha iniciado un proceso interno de reingeniería política que busca mover sus piezas más pesadas en el tablero electoral. Tras los últimos reveses electorales y las transformaciones del mapa político dominicano, la entidad morada atraviesa una fase crítica donde la supervivencia y la competitividad dependen, en gran medida, de la capacidad para estructurar boletas legislativas y municipales con liderazgos de alta rentabilidad electoral.

De cara al certamen de 2028, la cúpula del PLD entiende que la oposición no se ejerce únicamente desde los micrófonos o las plataformas digitales, sino desde la ocupación efectiva del territorio. En esa línea, la organización ha comenzado a sondear y proyectar candidaturas clave en las plazas de mayor peso demográfico, combinando la experiencia directiva con perfiles caracterizados por su nivel de aceptación popular y solidez técnica.

Las elecciones de 2028 representan para el PLD un examen crucial en la provincia de Santo Domingo y el Distrito Nacional, dos demarcaciones que concentran más de un tercio del padrón electoral y que definen la narrativa del éxito o fracaso de cualquier proyecto político.

En la provincia de Santo Domingo, la figura de Cristina Lizardo vuelve a posicionarse como el eje sobre el cual el PLD pretende vertebrar su propuesta senatorial. Como exsenadora y expresidenta del Senado, Lizardo encarna el perfil clásico del peledeísmo tradicional: alta estructura orgánica, conocimiento detallado de los municipios de la provincia y un nivel de lealtad partidaria que brinda estabilidad a la base militante.

Su virtual candidatura busca no solo movilizar el voto duro morado, sino ofrecer una alternativa con experiencia comprobada frente a las estructuras oficialistas. Para el PLD, recuperar espacio en la provincia más poblada del país es un requisito indispensable si aspira a disputar la segunda vuelta presidencial o condicionar la gobernabilidad en el Congreso Nacional.

El Distrito Nacional: La pugna por los espacios clave
El Distrito Nacional se ha convertido en el escenario de mayor complejidad estratégica para la dirigencia opositora. En esta plaza, caracterizada por un electorado urbano, crítico y altamente volatíl, las candidaturas requieren un equilibrio entre capacidad técnica y simpatía popular.

El dilema con Juan Ariel Jiménez: El exministro de Economía representa la cara visible de la renovación tecnocrática del partido. Su solvencia técnica, su reputación académica y su capacidad de articulación en el debate público lo convierten en un activo codiciado por la alta dirección, que ha ponderado su nombre para la candidatura a la senaduría de la capital. Sin embargo, los reportes internos sugieren que los intereses estratégicos de Jiménez se orientan con mayor fuerza hacia la Alcaldía del Distrito Nacional. Esta preferencia responde a una visión de gestión ejecutiva directa que le permitiría construir una plataforma de visibilidad local con proyección nacional.


El factor Margarita Cedeño: Paralelamente, en las conversaciones de alto nivel se baraja el nombre de la exvicepresidenta Margarita Cedeño para competir por la Alcaldía del Distrito Nacional. Cedeño conserva niveles significativos de conocimiento de marca y una conexión popular consolidada a lo largo de sus años en la administración pública. Lanzar a una figura de su dimensión a la batalla por la capital enviaría una señal clara de que el PLD no dará por perdida la plaza municipal y buscará disputar el voto popular frente al bloque oficialista.


El desafío para la cúpula peledeísta residirá en encajar estas piezas sin generar fricciones internas que debiliten la oferta electoral en el centro neurálgico del país.

Mientras se cocinan los acuerdos para las candidaturas de mayor perfil, la articulación del poder en el Congreso Nacional constituye la primera línea de defensa y visibilidad del partido. La capacidad del PLD para fiscalizar las acciones del Gobierno y marcar la agenda legislativa depende de la cohesión de sus bloques parlamentarios.

El armado de la boleta senatorial y municipal, sumado a la renovación de sus vocerías en los órganos deliberativos, revela a un PLD enfocado en proyectar orden, cohesión interna y perfiles de alta aceptación popular. La combinación de figuras experimentadas como Cristina Lizardo y cuadros técnicos con proyección mediática como Juan Ariel Jiménez busca ofrecer una propuesta equilibrada entre la solidez de su pasado de gobierno y la necesidad de renovación que demanda la ciudadanía.

El camino hacia 2028 requerirá que la organización mantenga la disciplina interna, gestione eficientemente las aspiraciones de sus dirigentes y logre conectar sus propuestas con las demandas del electorado, en un escenario político altamente competitivo e interconectado.


Ydenia Doñé elegida vocera en Cámara de Diputados
Como parte de su proceso de reorganización institucional y reestructuración de sus espacios de representación, el bloque de diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) escogió a la legisladora Ydenia Doñé como su nueva vocera para el período correspondiente al año 2026-2027.

La elección se llevó a cabo en una reunión coordinada por una comisión especial del Comité Político del PLD, encabezada por Johnny Pujols, secretario general; Juan Temístocles Montás, vicepresidente del partido; Alejandro Montás, enlace legislativo; Rubén Bichara y Danilo Díaz, diputado y dirigente del Comité Político.


El proceso de selección interna concluyó de manera consensuada mediante la presentación de una única plancha, la cual recibió el respaldo unánime de los integrantes de la bancada parlamentaria peledeísta. La nueva estructura del bufete directivo en la Cámara Baja queda conformada por: Ydenia Doñé (San Cristóbal), vocera; Saulo Vega, vicevocero; Damarys Vásquez; secretaria.

Ydenia Doñé cuenta con una dilatada trayectoria tanto en la función pública como en la labor comunitaria e institucional. Ha sido electa como diputada durante tres períodos consecutivos en representación de la circunscripción número uno de la provincia de San Cristóbal. Previo a su labor en el Poder Legislativo, se desempeñó como regidora de su municipio.

En el ámbito profesional, es educadora de carrera, labor desde la cual formó a diversas generaciones de estudiantes, y ocupó la posición de viceministra en el Ministerio de la Mujer. En el escenario parlamentario, se ha caracterizado por una participación activa en los debates relativos a la reforma del Código Penal, la calidad de la educación, el programa de alimentación escolar y la fiscalización de las políticas económicas, manteniendo una defensa constante de las iniciativas orientadas al desarrollo social y comunitario de su demarcación.

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