15/01/2026
Cine

«Bugonia», decepcionante y banal para el peso de su autor

A primera instancia, cuando nos enfrentamos al póster promocional de la película, nos cautiva la sensualidad de sus elementos y detalles, con miel derramada sobre un rostro en la parte superior, pero a seguidas, la obra del diseñador gráfico Vasilis Marmatakis, nativo de Grecia, no sostiene su intención de transmitir placer alguno, más bien nos inquieta su protagonista en cierto rigor mortis o exhalación difícil y con cabeza casi raspada. El afiche cumple su propósito de atracción e impacto.

Con carteles tan enigmáticos y provocativos como las películas, desde Canino (Dogtooth –Kynodontas–, de 2009), Marmatakis ha diseñado los afiches de todas las películas del director-guionista Yorgos Lanthimos, creando imágenes llamativas que invitan al espectador a completar ideas e interpretaciones, como se aprecia en Lobster, Alpes, El sacrificio del ciervo sagrado, La favorita, Tipos de gentileza y Poor Things, entre otras, en las que exhibe su técnica de yuxtaponer minimalismo y gigantismo, o esbozar trazos escasos sobre fondo blanco o rostros atónitos.  

Ahora bien, cuando nos enfrentamos a la obra fílmica estamos ante un fenómeno ya vivido, el de grandes nombres y apellidos con obras fallidas o poco convincentes, algo por lo cual pasaron directores como Francis Ford Coppola (Twixt, Megalópolis); Kevin Reynolds (Waterworld); Kevin Costner (The Postman); Ridley Scott (Legend); David Lynch (Dune); Pedro Almodóvar (Los amantes pasajeros); e incluso Christopher Nolan (Tenet).

En el presente caso de Bugonia, sentimos estar ante un Lanthimos excesivamente relajado en su relación con Hollywood, con una comedia de humor negro, predecible, con alta cuota de absurdidad y que por tanto requiere tolerancia del espectador mínimamente conocedor de parte o toda su obra previa.

La actriz Emma Stone, en un papel que le mereció una nominación al Globo de Oro.

La trama de dos jóvenes primos Teddy (obsesivo, manipulador y autoritario), y Don (vulnerable y sumiso); encarnados por Jesse Plemons y Aidan Delbis; de tendencia conspiranoide, que deciden raptar a Michelle (Emma Stone), ejecutiva de una empresa de biotecnología, convencidos de que esta es una extraterrestre con malvados planes para la raza humana, nos expone ante una obra que no logra atraparnos en su soterrado sarcasmo disfrazado de deterioro psicológico de los citados jóvenes; y en donde pronto vamos detectando los elementos propios del devenir de la historia, desde el cultivo de la miel de abeja, el aislamiento de las casas, el destino del policía que los visita y la rebeldía acumulada de Teddy por las historias del pasado de personajes que apenas se citan o incluyen en breves flashbacks. Y así vamos percatándonos de cuáles serán los elementos de la inevitable aniquilación de desenlaces. 

Y no es que desdeñemos el teatro o cine de lo absurdo, rechazando su alcance panfletario o de divertimento, no; con este, tanto Chaplin como Buster Keaton, Billy Wilder, Woody Allen, Kubrick y Mel Brooks, por solo citar algunos, lograron obras destacadas, pero sin poses de cotidiana realidad o pretenciosa seriedad. 

La surreal Bugonia (producida ampliamente en Atlanta, Georgia, por Focus Features; de 1hora y 58min., y estrenada el 30 de agosto, en el Telluride Film Festival), resalta por la composición de su fotografía en interior y exterior, la diversidad y laboriosidad de planos, en donde nuevamente Robbie Ryan (responsable de La Favorita Poor Things (sus sendas nominaciones al Oscar); y por igual suya es Tipos de gentileza); exhibe reiterados toques de altura y amplitud en los encuadres, combinados en un montaje deleitable para el espectador, labor esta del también dos veces nominado al Oscar, Yorgos Mavropsaridis (por La Favorita y Poor Things), pero esto no salva al filme de sus resbalones e incoherencias.

El guion del surcoreano Jang Joon-hwan (autor de la idea original, pues en esencia esto es una nueva versión, en inglés, de su filme Salvar el planeta tierra, de 2003) con Will Tracy en labor de adaptación, (este último responsable de El menú (2022); además, de tres capítulos de Sucesión, y seis de El régimen), nos resulta salpicado de varias incoherencias de lo que debemos esperar del aspecto «serio» del relato.

Por tanto, es ilógico la desapercibida penetración desaforada de Teddy en el hospital donde está su madre para acometer un absurdo arrebato, nos resulta ilógico la actitud de parte del personal de la corporación cuando Michelle retorna (reaparece) acompañada del estrafalario Teddy; resulta ilógico la forma en que Michelle se escabulle de una ambulancia en una concurrida avenida y retorna a su oficina en donde nadie se percata de ello, y otras situaciones que por prudencia no citaremos; además, es excesivo el epilogo de la ejecutiva reuniéndose con sus «superiores» y tomando decisiones finales. Pero no todo es sufrir, al final la actriz y vocalista Marlene Dietrich nos deleita con la canción Where have all the flowers gone, del icónico folklorista Pete Seeger.

En resumen, nunca nos ha agradado la producción acelerada de ningún autor –me resultan insoportables las archifamosas novelistas de supermercados, Delia Fiallo y Corín Tellado–, rechazamos ese estilo de escritura fastfood (comida rápida), y, al contrario, valoramos los proyectos con intervalos de años, lo que supone un producto sopesado como sucede con Spielberg, Scorsese, Nolan y Tarantino.  

En el caso de Yorgos Lanthimos, ha tenido los últimos tres años de intensa producción, en una mutual con las dos veces oscarizada Emma Stone en tres filmes y con quien vincula a sus contrapartes masculinas en más de una película. A 2023 corresponde Pobres criaturas (Poor Things, recargada de «homenajes» al cine de la era muda), en la cual comparte con Mark Ruffalo y Willem Dafoe; con este último también repitió en Tipos de gentileza (Kinds of Kindness, de 2024), en donde aparece Jesse Plemons, quien a la vez también participa en esta Bugonia de 2025.  La mutual del director y la actriz debe evitar caer en monotonía que afecte su reputación, por tanto, cierta pausa entre ellos podría ser recomendable. 

Y bien harían en tomarse una pausa y no confiarse por los aires que trae la temporada de premios de 2026. Ya el filme, la Stone y Plemons se han colado entre las nominaciones del Globo de Oro, en las categorías de Mejor película, Actriz y Actor en musical o comedia, con ceremonia pautada para el 11 de enero, y no dudemos de una inminente posibilidad de competir por el Oscar. 

Nota de cierre (de Wikipedia): El término bugonia o, mejor, bugonía (del griego βóς –buey– y γονíα –creación–, genesia –nacimiento, generación–) indica la creencia muy difundida en la antigüedad y hasta el siglo XVII (al menos en Europa) en la generación espontánea de la vida. Se creía que las abejas podían generarse espontáneamente del cadáver de un buey. El concepto de bugonia fue utilizado por el poeta romano Virgilio en el libro IV de su poema Las Geórgicas, donde se relata cómo del cadáver de un novillo nacen espontáneamente todo tipo de insectos voladores y enjambres de abejas.

Comentarios