La masiva visita de haitianos al pasado juego de futbol recientemente en el Estado Olímpico demuestra el sonado fracaso de las llamadas deportaciones de ciudadanos ilegales que pernoctan en el país, principalmente los de la referida nacionalidad.
Digo de los haitianos porque de otras nacionalidades que manejan mucho dinero esos resuelven sus problemas directamente con personeros de migración que negocian esas estadías a billetazo limpio haciéndose ricos muchos funcionarios de migración, pero nadie toca el delicado tema.
Sólo hay que ver que ya Migración por medio de sus autoridades no somete a nadie a la justicia por tanto eso se negocia antes de que llegue a los jueces a los que no les toca nada.
Por los grandes negocios que se realizan ahí es que tantos militares quieren estar al servicio de esa institución, pero no olvidemos los civiles que se la buscan alrededor de las deportaciones.
En el caso de los haitianos estos han estado en el país masivamente y seguirán aquí por muchas razones, económicas, laborales y estructurales, de hecho, la llamada frontera física sólo existe en la mente de los que la utilizan en cualquier momento para justificar algunos discursos.
Sólo hay que ir a cualquier punto de la frontera dominico haitiana para ver lo que se mueve ahí. Civiles y militares viven de eso, notándose la bonanza de cualquier personero que sea agente del Estado en cualquier punto fronterizo.
Incluso existen zonas grises desde Montecristi hasta Pedernales que no son observadas por nadie donde el tráfico de personas y cualquier producto de consumo dejan sumas millonarias.
Ahora con la llamada campaña de deportaciones anunciadas por el presidente Luis Abinader, incluyendo el muro de cemento, más las inversiones en instrumentos militares, las cosas no han cambiado sustancialmente.
En presidente, supongo de su buena fe, ha tomado muy en serio esto, pero en la práctica la corrupción que envuelve el apresamiento de haitianos ilegales y su libertad lograda al poco tiempo a costas de hasta 20 mil pesos mínimos y 50 mil máximos lo sabe todo el que se acerca al reclusorio de Haina.
Cualquier ciudadano haitiano ilegal que es apresado es una fuente de dinero para sus captores y es un elemento del que nadie se quiere sustraer. La actitud del jugador haitiano que dijo que Hispaniola es Haití, no es una frase suelta, eso lo dice su Constitución y se les enseña en las escuelas, aquí en dominicana es que estamos teorizando y politizando el tema de manera oportunista cuando le conviene a algún político, lo demás es cuestión de tiempo.



