Desde San Francisco de Macorís, entre una cámara encendida y la intuición de que su voz podía conectar con otros, comenzó a construirse la historia de Denyer. Lo que inició como un ejercicio muy personal, grabarse y fotografiarse para compartir en redes sociales, fue tomando forma hasta convertirse en una propuesta con intención, coherencia y propósito.
Hoy, más que creador de contenido, es imagen de marca y mensaje generacional. Representa a una juventud que entiende que la estética puede convivir con los valores. Muchos a su alrededor lo describen como «luz». Y en esta conversación con La Crónica, para «Con Luz Propia», queda claro por qué: Denyer no solo ha sabido mostrarse, ha sabido construirse.
CRECIMIENTO Y EVOLUCIÓN
- Cuando miras al Denyer de hace cinco o seis años, ¿qué conversación crees que tendría contigo hoy?
Si conversara con el Denyer de 18 o 19 años, creo que su tema central de conversación sería la adultez. Me preguntaría si ya, a los 24, nos convertimos en lo que, para nosotros, era un adulto joven: alguien con su vida resuelta, que sabe hacia dónde va y tiene todas las respuestas. Temo que la respuesta le decepcionaría, porque todos los días aprendo que nunca se tienen todas las soluciones y que, solo viviendo, tropezando y acumulando experiencias se forja esa sabiduría que siempre anhelaba.
También, hablaríamos sobre el estatus de algunas metas u objetivos de aquel entonces y creo que se sorprendería muchísimo por la manera en la que hemos logrado algunas cosas y por como se han transformado otras.
- ¿En qué momento entendiste que tu crecimiento no iba a depender del aplauso externo, sino de tu propia convicción?
Diría que es algo que aprendí hace mucho, pero que aún no aprendo. A lo que me refiero es, que soy consciente desde hace unos 4 o 5 años, en el momento que inicié con hobbies que algunas personas que me rodeaban no entendían (como las RRSS y todo el mundo de la creación de contenido) que la única satisfacción integral y enorgullecimiento que debo perseguir es el propio. Aún así, afirmo no haberlo aprehendido porque ciertas variables como mis valores personales, cualidades como el perfeccionismo, la cercanía a mis seres queridos e inseguridades (en algunos casos), pueden hacerme olvidar esto y sentir que esos aplausos me validan, a pesar de que, en el fondo, ya sé que esto no define mi calidad de humano ni la de mi trayectoria.
- ¿Qué versión tuya tuviste que soltar para convertirte en quien eres hoy?
Esa versión desconfiada de sí mismo, que necesitaba palabras de aliento de terceros para emprender un camino, que consideraba el fracaso su destino predeterminado, que nunca sentía la capacidad de tomar una decisión. Me tomó tiempo, esfuerzo, y ayuda profesional incluso, pero logré darme cuenta de que tengo todas las herramientas que necesito, que Dios nunca me colocaría un obstáculo que no pueda superar, y que, adjunto con ellos, también puso en mí cerebro, cada talento, en mi corazón cada principio y en mi alma el instinto necesario para salir adelante. Esta seguridad no es permanente, puesto que, siempre llegan retos que estimulan la duda, pero puedo afirmar que está presente conmigo cuando la requiero.
- ¿Cómo manejas la presión de mostrar una versión “segura” cuando, como todos, también tienes dudas?
No considero tener una técnica de demostración para esto, tanto así que, me atrevería a decir que nunca he intentado mostrar una versión segura. ¿Por qué? Porque, como mencionaba antes, la seguridad no me acompaña permanentemente. Mi objetivo siempre ha sido mostrarme real, con incertidumbre, desconocimiento, preocupaciones, etc. Creo que ya hay mucha gente mostrando una vida resuelta y perfecta detrás de la pantalla, que puede hacer a cualquiera caer en la comparación, y eso nunca termina bien, puesto que terminamos comparando nuestra realidad con su vitrina. Pienso que sería mucho más beneficioso para la sociedad (los jóvenes, especialmente) seguir y ver a personas auténticas, con quienes puedan identificarse: que ríen y lloran, ganan y pierden, y que logren y fallen.

ÓPTICA EXTERIOR Y PERCEPCIÓN
5. ¿Te preocupa cómo te perciben o aprendiste a soltar esa necesidad de aprobación?
¡Claro que me preocupa! Pero, probablemente, no de la manera en la que se espera. Me preocupa que quienes me rodean perciban mi esencia como tal, mis intenciones, los pilares que me forman, mis estándares y mi potencial, dado que, considero que conocer el interior de alguien y poder describirlo a otros que no lo conocen de forma verídica y virtuosa es de los mayores actos de amor que podemos presenciar. Me rodeo de gente maravillosa, caracterizados por su prestancia en cualquier contexto, y a las que les sobra mi admiración. Así que, considero que su aprobación (en muchos casos), más que una necesidad, es un indicador de que estoy proyectando lo que está en mi interior y de que mis sentimientos hacia ellos son recíprocos.
- ¿Cómo diferencias entre crítica constructiva y ruido innecesario?
Para esto, me baso en una frase popular que muchos conocemos, pero pocos practican: «no aceptes una crítica de alguien de quien no aceptarías un consejo». Tener esta proposición de mantra ha modificado de sobremanera la forma en la que recibo críticas y lo que hago con ellas. Una persona diestra en cualquier ámbito nunca te retroalimentaría de una forma denigrante, ya que, es consciente del sacrificio, dificultades e impedimentos contra los que se enfrenta alguien para perfeccionar una práctica.
Por otro lado, aquellos del ruido innecesario no conocen el proceso detrás de la evolución y te vituperan sin importar las consecuencias que esto pueda tener en ti, además de que probablemente solo están proyectando una carestía interna.
- ¿Alguna vez te han malinterpretado? ¿Qué aprendiste de eso?
¡MUCHÍSIMAS VECES! Desde el tono con el que he dicho las cosas hasta la impresión que puedo causar. Por ejemplo, lo que más me ocurre es escuchar que la gente piensa que puedo ser arrogante o engreído a simple vista o por una breve interacción, cuando la realidad es que, por dentro, la ansiedad social y la timidez me están carcomiendo, pero eso no es lo que suele proyectarse.
Aún así, luego de tratarnos con más soltura, queda claro que esta impresión no podría estar más lejos de la realidad, pero, no siempre tengo la oportunidad de remediar esto con todo el mundo. ¿Y qué aprendí de esto? ¡Eso está bien! No todos podrán conocer tu verdadera forma de ser o lo que llevas dentro, y eso no debe violentar nuestra paz ni atormentar nuestra mente.
- ¿Qué crees que la gente ve en ti que tú mismo tardaste en reconocer?
La mayoría de aptitudes que tengo, honestamente, han sido destacadas por terceros desde mucho antes de yo reconocerlas. Siempre he intentado poner mi máximo esfuerzo en todo lo que hago, como decimos los gen-z, un ‘’overachiever’’ en su esplendor. Y esa costumbre a esforzarte y entregarte tanto a cada proyecto o aspiración, acompañado del deseo de superación, muchas veces nubla nuestra vista lo suficiente para no dejarnos ver que ese talento, aptitud o disciplina que aplicas no es el mínimo indispensable. ¡Es una capacidad o característica digna de orgullo y exaltación! Cuesta recordarnos esto siempre, pero vale la pena.
CREER EN UNO MISMO
9. ¿Qué significa para ti creer en ti mismo cuando las cosas no están funcionando?
Lo veo como un acto de amor propio extremadamente calmante y considerado, pues, solemos torturarnos y echarnos encima el peso de las consecuencias negativas de cualquier situación. Aún así, somos los primeros en dar palabras de aliento y sosiego a quienes nos rodean cuando atraviesan momentos difíciles, entonces, ¿por qué no hacerlo con la persona más importante de nuestra vida, nosotros mismos?
- ¿La confianza es algo con lo que naciste o algo que construiste?
Esta respuesta puede ser un poco binaria, porque sí considero que nací con un nivel de confianza, tomando en cuenta que era de esos muchachos «sobresalío» en buen dominicano, sin miedo a hablar en público, amante a los micrófonos y que entablaba una conversación con quien sea. Independientemente, creo que mientras vas creciendo, aprendiendo y viendo a otros, empiezas a dudar del nivel real de esas capacidades que predicabas antes.
Pienso que la confianza se construye en dos fases: una de aprendizaje, preparación y práctica, donde te nutras de las artes o habilidades que quieras perfeccionar; y otra de introspección y trabajo interno, donde silencies la voz de tus dudas y miedos, y le digas «tengo todo lo necesario para triunfar». Una fase no funciona sin la otra.
- ¿Qué hábitos sostienen tu disciplina cuando la motivación se va?
Soy muy consciente de que la motivación es extremadamente volátil, así que, diría que tengo mi vida construida (o eso intento) alrededor de la disciplina. Actividades como entrenamiento de pesas, trabajo o, incluso, la creación de contenido, son un poco más costosas sin el factor de motivación, pero algo que me funciona es pensar en estas proposiciones:
«Mañana desearía haberlo hecho», «si solo lo haces cuando tienes ganas, casi nunca lo harías» y «trabajar en ti no es una opción, es tu deber».
Cuando empezamos a ver algunas de esas tareas como una opción, nuestra constancia empieza a flaquear. Considero estar en equilibrio entre las premisas de que cada día es un 1%, y solo acumulando los pequeños esfuerzos logramos llegar a la cima, y que no poder dar ni ese 1% en algunos días tampoco es el final del mundo. Puede sonar contradictorio, pero, ser disciplinado y constante no es sinónimo de autocastigo y decepción cuando no logramos lo que queremos; es sinónimo de saber que no somos una máquina y que no siempre debemos marchar a todo vapor.
- ¿Cómo enfrentas el miedo al fracaso o al juicio público?
Últimamente, me impulso con el mantra de «¿qué es lo peor que podría pasar?». En muchos casos, ni siquiera analizamos las verdaderas consecuencias tangibles y significativas del fracaso, solo le tememos. Por lo tanto, trato de ser objetivo al respecto. ¿Este fracaso perjudicará mi salud o mi integridad? ¿Invertiré recursos a un nivel considerable? ¿Me cerrará puertas u oportunidades de manera definitiva? Si la respuesta es no, entonces ¿qué es lo peor que podría pasar?
PROPÓSITO Y MENSAJE
13. Más allá del contenido, ¿qué mensaje quieres que las personas se lleven cuando consumen lo que haces?
Tomando en cuenta que hago (casi) de todo, creo que un mensaje puede ser que no debes encasillarte. Escuchamos desde el día uno la frase «busca tu nicho y no te salgas de ahí», pero esto no debe ser una verdad absoluta. A mí, más que encerrarme en un nicho, me ha resultado y se siente más genuino hacer las cosas de manera auténtica.
En el fondo de pantalla de mi teléfono, tengo la frase «you can´t do different stuff, but you can do stuff differently», que se traduce a «no puedes hacer cosas diferentes, pero puedes hacer las cosas de forma diferente». Siento que vivimos arropados por el sentimiento de que ya no hay nada nuevo que inventar y que todo lo bueno ya ha sido creado, pero, ¿y si no tienes que crear algo desde cero? Ya tienes un recurso único e irrepetible: tú, tu esencia, tu forma de ser. ¿Por qué no lo utilizas como ese toque diferencial que tanto anhelamos? La frase «nadie es como tú y ese es tu poder» supera los estándares de cliché, pero no pierde veracidad.
- Si alguien que se siente estancado te escucha hoy, ¿qué le dirías desde tu experiencia real, no desde una frase bonita?
«RT» HAHAHAHA. No, hablando en serio, recientemente publiqué un video con el que miles de personas se identificaron hablando sobre el síndrome del impostor y cómo nos hace (a mí, personalmente) sentir estancados. Entonces, le diría que lo comunique a alguien cercano, que lo conozca. Muchas veces, solo necesitamos que alguien nos recuerde todo lo que ya hemos logrado para darnos cuenta de que, aunque nos falta mucho por conseguir, el avance ha sido significativo.
Y si no quieres hablarlo con alguien, te cuento dos realidades: esa sensación de estancamiento puede convertirse en lo que te catapulte a un siguiente nivel, pues, en la incomodidad está la evolución; no lo veas como una calle sin salida, sino, como un peldaño. Solo debes escalarlo, te aseguro que del otro lado hay un largo camino.
La otra realidad es que quien menos crees, también se siente o se ha sentido así. Entonces, que ese sentimiento no te mortifique al punto de que permitas que minimice tu valor o autopercepción. No eres menos, no eres insuficiente.
Desde San Francisco de Macorís, entre una cámara encendida y la intuición de que su voz podía conectar con otros, comenzó a construirse la historia de Denyer. Lo que inició como un ejercicio muy personal, grabarse y fotografiarse para compartir en redes sociales, fue tomando forma hasta convertirse en una propuesta con intención, coherencia y propósito.
Hoy, más que creador de contenido, es imagen de marca y mensaje generacional. Representa a una juventud que entiende que la estética puede convivir con los valores. Muchos a su alrededor lo describen como «luz». Y en esta conversación con La Crónica, para «Con Luz Propia», queda claro por qué: Denyer no solo ha sabido mostrarse, ha sabido construirse.
CRECIMIENTO Y EVOLUCIÓN
- Cuando miras al Denyer de hace cinco o seis años, ¿qué conversación crees que tendría contigo hoy?
Si conversara con el Denyer de 18 o 19 años, creo que su tema central de conversación sería la adultez. Me preguntaría si ya, a los 24, nos convertimos en lo que, para nosotros, era un adulto joven: alguien con su vida resuelta, que sabe hacia dónde va y tiene todas las respuestas. Temo que la respuesta le decepcionaría, porque todos los días aprendo que nunca se tienen todas las soluciones y que, solo viviendo, tropezando y acumulando experiencias se forja esa sabiduría que siempre anhelaba.
También, hablaríamos sobre el estatus de algunas metas u objetivos de aquel entonces y creo que se sorprendería muchísimo por la manera en la que hemos logrado algunas cosas y por como se han transformado otras.
- ¿En qué momento entendiste que tu crecimiento no iba a depender del aplauso externo, sino de tu propia convicción?
Diría que es algo que aprendí hace mucho, pero que aún no aprendo. A lo que me refiero es, que soy consciente desde hace unos 4 o 5 años, en el momento que inicié con hobbies que algunas personas que me rodeaban no entendían (como las RRSS y todo el mundo de la creación de contenido) que la única satisfacción integral y enorgullecimiento que debo perseguir es el propio. Aún así, afirmo no haberlo aprehendido porque ciertas variables como mis valores personales, cualidades como el perfeccionismo, la cercanía a mis seres queridos e inseguridades (en algunos casos), pueden hacerme olvidar esto y sentir que esos aplausos me validan, a pesar de que, en el fondo, ya sé que esto no define mi calidad de humano ni la de mi trayectoria.
- ¿Qué versión tuya tuviste que soltar para convertirte en quien eres hoy?
Esa versión desconfiada de sí mismo, que necesitaba palabras de aliento de terceros para emprender un camino, que consideraba el fracaso su destino predeterminado, que nunca sentía la capacidad de tomar una decisión. Me tomó tiempo, esfuerzo, y ayuda profesional incluso, pero logré darme cuenta de que tengo todas las herramientas que necesito, que Dios nunca me colocaría un obstáculo que no pueda superar, y que, adjunto con ellos, también puso en mí cerebro, cada talento, en mi corazón cada principio y en mi alma el instinto necesario para salir adelante. Esta seguridad no es permanente, puesto que, siempre llegan retos que estimulan la duda, pero puedo afirmar que está presente conmigo cuando la requiero.
- ¿Cómo manejas la presión de mostrar una versión “segura” cuando, como todos, también tienes dudas?
No considero tener una técnica de demostración para esto, tanto así que, me atrevería a decir que nunca he intentado mostrar una versión segura. ¿Por qué? Porque, como mencionaba antes, la seguridad no me acompaña permanentemente. Mi objetivo siempre ha sido mostrarme real, con incertidumbre, desconocimiento, preocupaciones, etc. Creo que ya hay mucha gente mostrando una vida resuelta y perfecta detrás de la pantalla, que puede hacer a cualquiera caer en la comparación, y eso nunca termina bien, puesto que terminamos comparando nuestra realidad con su vitrina. Pienso que sería mucho más beneficioso para la sociedad (los jóvenes, especialmente) seguir y ver a personas auténticas, con quienes puedan identificarse: que ríen y lloran, ganan y pierden, y que logren y fallen.
ÓPTICA EXTERIOR Y PERCEPCIÓN
5. ¿Te preocupa cómo te perciben o aprendiste a soltar esa necesidad de aprobación?
¡Claro que me preocupa! Pero, probablemente, no de la manera en la que se espera. Me preocupa que quienes me rodean perciban mi esencia como tal, mis intenciones, los pilares que me forman, mis estándares y mi potencial, dado que, considero que conocer el interior de alguien y poder describirlo a otros que no lo conocen de forma verídica y virtuosa es de los mayores actos de amor que podemos presenciar. Me rodeo de gente maravillosa, caracterizados por su prestancia en cualquier contexto, y a las que les sobra mi admiración. Así que, considero que su aprobación (en muchos casos), más que una necesidad, es un indicador de que estoy proyectando lo que está en mi interior y de que mis sentimientos hacia ellos son recíprocos.
- ¿Cómo diferencias entre crítica constructiva y ruido innecesario?
Para esto, me baso en una frase popular que muchos conocemos, pero pocos practican: «no aceptes una crítica de alguien de quien no aceptarías un consejo». Tener esta proposición de mantra ha modificado de sobremanera la forma en la que recibo críticas y lo que hago con ellas. Una persona diestra en cualquier ámbito nunca te retroalimentaría de una forma denigrante, ya que, es consciente del sacrificio, dificultades e impedimentos contra los que se enfrenta alguien para perfeccionar una práctica.
Por otro lado, aquellos del ruido innecesario no conocen el proceso detrás de la evolución y te vituperan sin importar las consecuencias que esto pueda tener en ti, además de que probablemente solo están proyectando una carestía interna.
- ¿Alguna vez te han malinterpretado? ¿Qué aprendiste de eso?
¡MUCHÍSIMAS VECES! Desde el tono con el que he dicho las cosas hasta la impresión que puedo causar. Por ejemplo, lo que más me ocurre es escuchar que la gente piensa que puedo ser arrogante o engreído a simple vista o por una breve interacción, cuando la realidad es que, por dentro, la ansiedad social y la timidez me están carcomiendo, pero eso no es lo que suele proyectarse.
Aún así, luego de tratarnos con más soltura, queda claro que esta impresión no podría estar más lejos de la realidad, pero, no siempre tengo la oportunidad de remediar esto con todo el mundo. ¿Y qué aprendí de esto? ¡Eso está bien! No todos podrán conocer tu verdadera forma de ser o lo que llevas dentro, y eso no debe violentar nuestra paz ni atormentar nuestra mente.
- ¿Qué crees que la gente ve en ti que tú mismo tardaste en reconocer?
La mayoría de aptitudes que tengo, honestamente, han sido destacadas por terceros desde mucho antes de yo reconocerlas. Siempre he intentado poner mi máximo esfuerzo en todo lo que hago, como decimos los gen-z, un ‘’overachiever’’ en su esplendor. Y esa costumbre a esforzarte y entregarte tanto a cada proyecto o aspiración, acompañado del deseo de superación, muchas veces nubla nuestra vista lo suficiente para no dejarnos ver que ese talento, aptitud o disciplina que aplicas no es el mínimo indispensable. ¡Es una capacidad o característica digna de orgullo y exaltación! Cuesta recordarnos esto siempre, pero vale la pena.
CREER EN UNO MISMO
9. ¿Qué significa para ti creer en ti mismo cuando las cosas no están funcionando?
Lo veo como un acto de amor propio extremadamente calmante y considerado, pues, solemos torturarnos y echarnos encima el peso de las consecuencias negativas de cualquier situación. Aún así, somos los primeros en dar palabras de aliento y sosiego a quienes nos rodean cuando atraviesan momentos difíciles, entonces, ¿por qué no hacerlo con la persona más importante de nuestra vida, nosotros mismos?
- ¿La confianza es algo con lo que naciste o algo que construiste?
Esta respuesta puede ser un poco binaria, porque sí considero que nací con un nivel de confianza, tomando en cuenta que era de esos muchachos «sobresalío» en buen dominicano, sin miedo a hablar en público, amante a los micrófonos y que entablaba una conversación con quien sea. Independientemente, creo que mientras vas creciendo, aprendiendo y viendo a otros, empiezas a dudar del nivel real de esas capacidades que predicabas antes.
Pienso que la confianza se construye en dos fases: una de aprendizaje, preparación y práctica, donde te nutras de las artes o habilidades que quieras perfeccionar; y otra de introspección y trabajo interno, donde silencies la voz de tus dudas y miedos, y le digas «tengo todo lo necesario para triunfar». Una fase no funciona sin la otra.
- ¿Qué hábitos sostienen tu disciplina cuando la motivación se va?
Soy muy consciente de que la motivación es extremadamente volátil, así que, diría que tengo mi vida construida (o eso intento) alrededor de la disciplina. Actividades como entrenamiento de pesas, trabajo o, incluso, la creación de contenido, son un poco más costosas sin el factor de motivación, pero algo que me funciona es pensar en estas proposiciones:
«Mañana desearía haberlo hecho», «si solo lo haces cuando tienes ganas, casi nunca lo harías» y «trabajar en ti no es una opción, es tu deber».
Cuando empezamos a ver algunas de esas tareas como una opción, nuestra constancia empieza a flaquear. Considero estar en equilibrio entre las premisas de que cada día es un 1%, y solo acumulando los pequeños esfuerzos logramos llegar a la cima, y que no poder dar ni ese 1% en algunos días tampoco es el final del mundo. Puede sonar contradictorio, pero, ser disciplinado y constante no es sinónimo de autocastigo y decepción cuando no logramos lo que queremos; es sinónimo de saber que no somos una máquina y que no siempre debemos marchar a todo vapor.
- ¿Cómo enfrentas el miedo al fracaso o al juicio público?
Últimamente, me impulso con el mantra de «¿qué es lo peor que podría pasar?». En muchos casos, ni siquiera analizamos las verdaderas consecuencias tangibles y significativas del fracaso, solo le tememos. Por lo tanto, trato de ser objetivo al respecto. ¿Este fracaso perjudicará mi salud o mi integridad? ¿Invertiré recursos a un nivel considerable? ¿Me cerrará puertas u oportunidades de manera definitiva? Si la respuesta es no, entonces ¿qué es lo peor que podría pasar?
PROPÓSITO Y MENSAJE
13. Más allá del contenido, ¿qué mensaje quieres que las personas se lleven cuando consumen lo que haces?
Tomando en cuenta que hago (casi) de todo, creo que un mensaje puede ser que no debes encasillarte. Escuchamos desde el día uno la frase «busca tu nicho y no te salgas de ahí», pero esto no debe ser una verdad absoluta. A mí, más que encerrarme en un nicho, me ha resultado y se siente más genuino hacer las cosas de manera auténtica.
En el fondo de pantalla de mi teléfono, tengo la frase «you can´t do different stuff, but you can do stuff differently», que se traduce a «no puedes hacer cosas diferentes, pero puedes hacer las cosas de forma diferente». Siento que vivimos arropados por el sentimiento de que ya no hay nada nuevo que inventar y que todo lo bueno ya ha sido creado, pero, ¿y si no tienes que crear algo desde cero? Ya tienes un recurso único e irrepetible: tú, tu esencia, tu forma de ser. ¿Por qué no lo utilizas como ese toque diferencial que tanto anhelamos? La frase «nadie es como tú y ese es tu poder» supera los estándares de cliché, pero no pierde veracidad.
- Si alguien que se siente estancado te escucha hoy, ¿qué le dirías desde tu experiencia real, no desde una frase bonita?
«RT» HAHAHAHA. No, hablando en serio, recientemente publiqué un video con el que miles de personas se identificaron hablando sobre el síndrome del impostor y cómo nos hace (a mí, personalmente) sentir estancados. Entonces, le diría que lo comunique a alguien cercano, que lo conozca. Muchas veces, solo necesitamos que alguien nos recuerde todo lo que ya hemos logrado para darnos cuenta de que, aunque nos falta mucho por conseguir, el avance ha sido significativo.
Y si no quieres hablarlo con alguien, te cuento dos realidades: esa sensación de estancamiento puede convertirse en lo que te catapulte a un siguiente nivel, pues, en la incomodidad está la evolución; no lo veas como una calle sin salida, sino, como un peldaño. Solo debes escalarlo, te aseguro que del otro lado hay un largo camino.
La otra realidad es que quien menos crees, también se siente o se ha sentido así. Entonces, que ese sentimiento no te mortifique al punto de que permitas que minimice tu valor o autopercepción. No eres menos, no eres insuficiente.
Desde San Francisco de Macorís, entre una cámara encendida y la intuición de que su voz podía conectar con otros, comenzó a construirse la historia de Denyer. Lo que inició como un ejercicio muy personal, grabarse y fotografiarse para compartir en redes sociales, fue tomando forma hasta convertirse en una propuesta con intención, coherencia y propósito.
Hoy, más que creador de contenido, es imagen de marca y mensaje generacional. Representa a una juventud que entiende que la estética puede convivir con los valores. Muchos a su alrededor lo describen como «luz». Y en esta conversación con La Crónica, para «Con Luz Propia», queda claro por qué: Denyer no solo ha sabido mostrarse, ha sabido construirse.
CRECIMIENTO Y EVOLUCIÓN
- Cuando miras al Denyer de hace cinco o seis años, ¿qué conversación crees que tendría contigo hoy?
Si conversara con el Denyer de 18 o 19 años, creo que su tema central de conversación sería la adultez. Me preguntaría si ya, a los 24, nos convertimos en lo que, para nosotros, era un adulto joven: alguien con su vida resuelta, que sabe hacia dónde va y tiene todas las respuestas. Temo que la respuesta le decepcionaría, porque todos los días aprendo que nunca se tienen todas las soluciones y que, solo viviendo, tropezando y acumulando experiencias se forja esa sabiduría que siempre anhelaba.
También, hablaríamos sobre el estatus de algunas metas u objetivos de aquel entonces y creo que se sorprendería muchísimo por la manera en la que hemos logrado algunas cosas y por como se han transformado otras.
- ¿En qué momento entendiste que tu crecimiento no iba a depender del aplauso externo, sino de tu propia convicción?
Diría que es algo que aprendí hace mucho, pero que aún no aprendo. A lo que me refiero es, que soy consciente desde hace unos 4 o 5 años, en el momento que inicié con hobbies que algunas personas que me rodeaban no entendían (como las RRSS y todo el mundo de la creación de contenido) que la única satisfacción integral y enorgullecimiento que debo perseguir es el propio. Aún así, afirmo no haberlo aprehendido porque ciertas variables como mis valores personales, cualidades como el perfeccionismo, la cercanía a mis seres queridos e inseguridades (en algunos casos), pueden hacerme olvidar esto y sentir que esos aplausos me validan, a pesar de que, en el fondo, ya sé que esto no define mi calidad de humano ni la de mi trayectoria.
- ¿Qué versión tuya tuviste que soltar para convertirte en quien eres hoy?
Esa versión desconfiada de sí mismo, que necesitaba palabras de aliento de terceros para emprender un camino, que consideraba el fracaso su destino predeterminado, que nunca sentía la capacidad de tomar una decisión. Me tomó tiempo, esfuerzo, y ayuda profesional incluso, pero logré darme cuenta de que tengo todas las herramientas que necesito, que Dios nunca me colocaría un obstáculo que no pueda superar, y que, adjunto con ellos, también puso en mí cerebro, cada talento, en mi corazón cada principio y en mi alma el instinto necesario para salir adelante. Esta seguridad no es permanente, puesto que, siempre llegan retos que estimulan la duda, pero puedo afirmar que está presente conmigo cuando la requiero.
- ¿Cómo manejas la presión de mostrar una versión “segura” cuando, como todos, también tienes dudas?
No considero tener una técnica de demostración para esto, tanto así que, me atrevería a decir que nunca he intentado mostrar una versión segura. ¿Por qué? Porque, como mencionaba antes, la seguridad no me acompaña permanentemente. Mi objetivo siempre ha sido mostrarme real, con incertidumbre, desconocimiento, preocupaciones, etc. Creo que ya hay mucha gente mostrando una vida resuelta y perfecta detrás de la pantalla, que puede hacer a cualquiera caer en la comparación, y eso nunca termina bien, puesto que terminamos comparando nuestra realidad con su vitrina. Pienso que sería mucho más beneficioso para la sociedad (los jóvenes, especialmente) seguir y ver a personas auténticas, con quienes puedan identificarse: que ríen y lloran, ganan y pierden, y que logren y fallen.
ÓPTICA EXTERIOR Y PERCEPCIÓN
5. ¿Te preocupa cómo te perciben o aprendiste a soltar esa necesidad de aprobación?
¡Claro que me preocupa! Pero, probablemente, no de la manera en la que se espera. Me preocupa que quienes me rodean perciban mi esencia como tal, mis intenciones, los pilares que me forman, mis estándares y mi potencial, dado que, considero que conocer el interior de alguien y poder describirlo a otros que no lo conocen de forma verídica y virtuosa es de los mayores actos de amor que podemos presenciar. Me rodeo de gente maravillosa, caracterizados por su prestancia en cualquier contexto, y a las que les sobra mi admiración. Así que, considero que su aprobación (en muchos casos), más que una necesidad, es un indicador de que estoy proyectando lo que está en mi interior y de que mis sentimientos hacia ellos son recíprocos.
- ¿Cómo diferencias entre crítica constructiva y ruido innecesario?
Para esto, me baso en una frase popular que muchos conocemos, pero pocos practican: «no aceptes una crítica de alguien de quien no aceptarías un consejo». Tener esta proposición de mantra ha modificado de sobremanera la forma en la que recibo críticas y lo que hago con ellas. Una persona diestra en cualquier ámbito nunca te retroalimentaría de una forma denigrante, ya que, es consciente del sacrificio, dificultades e impedimentos contra los que se enfrenta alguien para perfeccionar una práctica.
Por otro lado, aquellos del ruido innecesario no conocen el proceso detrás de la evolución y te vituperan sin importar las consecuencias que esto pueda tener en ti, además de que probablemente solo están proyectando una carestía interna.
- ¿Alguna vez te han malinterpretado? ¿Qué aprendiste de eso?
¡MUCHÍSIMAS VECES! Desde el tono con el que he dicho las cosas hasta la impresión que puedo causar. Por ejemplo, lo que más me ocurre es escuchar que la gente piensa que puedo ser arrogante o engreído a simple vista o por una breve interacción, cuando la realidad es que, por dentro, la ansiedad social y la timidez me están carcomiendo, pero eso no es lo que suele proyectarse.
Aún así, luego de tratarnos con más soltura, queda claro que esta impresión no podría estar más lejos de la realidad, pero, no siempre tengo la oportunidad de remediar esto con todo el mundo. ¿Y qué aprendí de esto? ¡Eso está bien! No todos podrán conocer tu verdadera forma de ser o lo que llevas dentro, y eso no debe violentar nuestra paz ni atormentar nuestra mente.
- ¿Qué crees que la gente ve en ti que tú mismo tardaste en reconocer?
La mayoría de aptitudes que tengo, honestamente, han sido destacadas por terceros desde mucho antes de yo reconocerlas. Siempre he intentado poner mi máximo esfuerzo en todo lo que hago, como decimos los gen-z, un ‘’overachiever’’ en su esplendor. Y esa costumbre a esforzarte y entregarte tanto a cada proyecto o aspiración, acompañado del deseo de superación, muchas veces nubla nuestra vista lo suficiente para no dejarnos ver que ese talento, aptitud o disciplina que aplicas no es el mínimo indispensable. ¡Es una capacidad o característica digna de orgullo y exaltación! Cuesta recordarnos esto siempre, pero vale la pena.
CREER EN UNO MISMO
9. ¿Qué significa para ti creer en ti mismo cuando las cosas no están funcionando?
Lo veo como un acto de amor propio extremadamente calmante y considerado, pues, solemos torturarnos y echarnos encima el peso de las consecuencias negativas de cualquier situación. Aún así, somos los primeros en dar palabras de aliento y sosiego a quienes nos rodean cuando atraviesan momentos difíciles, entonces, ¿por qué no hacerlo con la persona más importante de nuestra vida, nosotros mismos?
- ¿La confianza es algo con lo que naciste o algo que construiste?
Esta respuesta puede ser un poco binaria, porque sí considero que nací con un nivel de confianza, tomando en cuenta que era de esos muchachos «sobresalío» en buen dominicano, sin miedo a hablar en público, amante a los micrófonos y que entablaba una conversación con quien sea. Independientemente, creo que mientras vas creciendo, aprendiendo y viendo a otros, empiezas a dudar del nivel real de esas capacidades que predicabas antes.
Pienso que la confianza se construye en dos fases: una de aprendizaje, preparación y práctica, donde te nutras de las artes o habilidades que quieras perfeccionar; y otra de introspección y trabajo interno, donde silencies la voz de tus dudas y miedos, y le digas «tengo todo lo necesario para triunfar». Una fase no funciona sin la otra.
- ¿Qué hábitos sostienen tu disciplina cuando la motivación se va?
Soy muy consciente de que la motivación es extremadamente volátil, así que, diría que tengo mi vida construida (o eso intento) alrededor de la disciplina. Actividades como entrenamiento de pesas, trabajo o, incluso, la creación de contenido, son un poco más costosas sin el factor de motivación, pero algo que me funciona es pensar en estas proposiciones:
«Mañana desearía haberlo hecho», «si solo lo haces cuando tienes ganas, casi nunca lo harías» y «trabajar en ti no es una opción, es tu deber».
Cuando empezamos a ver algunas de esas tareas como una opción, nuestra constancia empieza a flaquear. Considero estar en equilibrio entre las premisas de que cada día es un 1%, y solo acumulando los pequeños esfuerzos logramos llegar a la cima, y que no poder dar ni ese 1% en algunos días tampoco es el final del mundo. Puede sonar contradictorio, pero, ser disciplinado y constante no es sinónimo de autocastigo y decepción cuando no logramos lo que queremos; es sinónimo de saber que no somos una máquina y que no siempre debemos marchar a todo vapor.
- ¿Cómo enfrentas el miedo al fracaso o al juicio público?
Últimamente, me impulso con el mantra de «¿qué es lo peor que podría pasar?». En muchos casos, ni siquiera analizamos las verdaderas consecuencias tangibles y significativas del fracaso, solo le tememos. Por lo tanto, trato de ser objetivo al respecto. ¿Este fracaso perjudicará mi salud o mi integridad? ¿Invertiré recursos a un nivel considerable? ¿Me cerrará puertas u oportunidades de manera definitiva? Si la respuesta es no, entonces ¿qué es lo peor que podría pasar?
PROPÓSITO Y MENSAJE
13. Más allá del contenido, ¿qué mensaje quieres que las personas se lleven cuando consumen lo que haces?
Tomando en cuenta que hago (casi) de todo, creo que un mensaje puede ser que no debes encasillarte. Escuchamos desde el día uno la frase «busca tu nicho y no te salgas de ahí», pero esto no debe ser una verdad absoluta. A mí, más que encerrarme en un nicho, me ha resultado y se siente más genuino hacer las cosas de manera auténtica.
En el fondo de pantalla de mi teléfono, tengo la frase «you can´t do different stuff, but you can do stuff differently», que se traduce a «no puedes hacer cosas diferentes, pero puedes hacer las cosas de forma diferente». Siento que vivimos arropados por el sentimiento de que ya no hay nada nuevo que inventar y que todo lo bueno ya ha sido creado, pero, ¿y si no tienes que crear algo desde cero? Ya tienes un recurso único e irrepetible: tú, tu esencia, tu forma de ser. ¿Por qué no lo utilizas como ese toque diferencial que tanto anhelamos? La frase «nadie es como tú y ese es tu poder» supera los estándares de cliché, pero no pierde veracidad.
- Si alguien que se siente estancado te escucha hoy, ¿qué le dirías desde tu experiencia real, no desde una frase bonita?
«RT» HAHAHAHA. No, hablando en serio, recientemente publiqué un video con el que miles de personas se identificaron hablando sobre el síndrome del impostor y cómo nos hace (a mí, personalmente) sentir estancados. Entonces, le diría que lo comunique a alguien cercano, que lo conozca. Muchas veces, solo necesitamos que alguien nos recuerde todo lo que ya hemos logrado para darnos cuenta de que, aunque nos falta mucho por conseguir, el avance ha sido significativo.
Y si no quieres hablarlo con alguien, te cuento dos realidades: esa sensación de estancamiento puede convertirse en lo que te catapulte a un siguiente nivel, pues, en la incomodidad está la evolución; no lo veas como una calle sin salida, sino, como un peldaño. Solo debes escalarlo, te aseguro que del otro lado hay un largo camino.
La otra realidad es que quien menos crees, también se siente o se ha sentido así. Entonces, que ese sentimiento no te mortifique al punto de que permitas que minimice tu valor o autopercepción. No eres menos, no eres insuficiente.





Comentarios