La firma del acuerdo comercial entre la República Dominicana, Italia y actores clave del sistema multilateral marca un punto de inflexión en la manera en que el país concibe su desarrollo agroindustrial. No se trata solo de exportar más, sino de exportar mejor, con estrategia, visión de largo plazo y valor agregado. La alianza entre el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), la FAO y la feria Macfrut coloca al país en una ruta clara de inserción competitiva en uno de los mercados más exigentes del mundo: Europa.
Durante décadas, el sector agrícola dominicano fue visto principalmente como un componente de subsistencia o de mercado interno. Hoy, ese paradigma comienza a quedar atrás. Apostar por productos como el mango y el aguacate, que ya están posicionados en mercados internacionales, es reconocer que el campo dominicano puede ser una fuente sostenida de divisas, empleo y modernización productiva. Más aún cuando esta apuesta viene acompañada de transferencia tecnológica, inteligencia de mercados y alianzas académicas que elevan los estándares de producción.
Italia, a través de Macfrut, no es solo un destino comercial; es una plataforma de acceso a cadenas globales de valor, a innovación y a compradores que demandan calidad, trazabilidad y origen. Tomando en cuenta esta realidad, la creación de un Pabellón Dominicano va más allá de la exhibición: simboliza una presencia país estructurada, con identidad y ambición. La denominación de origen del aguacate dominicano refuerza esa narrativa y envía un mensaje claro: la calidad local puede competir a nivel global.
Este acuerdo también destaca por su enfoque integral. Vincula comercio con diplomacia, producción con conocimiento y exportación con bienestar rural. Es una señal de madurez en la política económica, que entiende que el desarrollo no se logra solo abriendo mercados, sino preparando a los productores para sostenerlos.
El reto, ahora, será convertir esta oportunidad en resultados tangibles. Pero el paso está dado. República Dominicana ha decidido mirar al mundo desde su campo, y hacerlo con Italia como aliado estratégico es, sin duda, una jugada acertada.





Comentarios